Son las 3:32 y no puedo dormir. Me acosté a las doce y no puedo dormir. Pensé que durmiendo tal vez me sentía mejor. Me puse a escuchar el In Rainbows - fue inevitable- y decidí que no vale la pena dejar de escuchar un grupo tan bacán porque le tengo un resentimiento infundado. Esto se aplicara a la vida en general.
Y no puedo dormir
y no puedo dormir
Y me es difícil dejar de recordar el primer día en que te hable. Hay cosas en la vida que te marcan y puta que tengo marcado ese día. Con el tiempo he ido perdiendo la memoria de la que tanto me jactaba, pero eso jamás se me olvidara; ni cuando hablábamos en las noches, cuando nos abrazamos con tanta añoranza esa mañana en la Universidad, cuando estudiábamos juntos, cuando te pusiste a tomar apuntes de inmunología y no alcanzaste a terminarlos, cuando las circunstancias hicieron que yo me alejara un poco porque tenía vergüenza, cuando todo empezó a ser como antes, cuando ya no me gustaba estar en un lugar si tu no estabas, cuando te toque la mano -y lo sentí tan natural-, las primeras veces que dormimos juntos, cuando nos hacíamos cariño, cuando nos besamos, cuando me dijiste que me amabas y cuando me fundí en ti. Ha sido poco tiempo, pero para mi ha sido como si fuera más y me gusta que sea así y quiero que siga siendo así... tengo toda la vida para que siga siendo así.
Alejaste de mi los miedos más arraigados sin darte cuenta y me diste la seguridad que hace un tiempo había perdido. Me cambiaste la vida de tal forma que nunca pensé que tendría nuevamente las ganas de volver a ser yo. De ser fuerte, valiente y de no dejar mis sueños por nada. De volver a escribir, pintar y dibujar como antes. De volver a intentarlo.
Por eso cuando te digo Solcito para mi tiene tanto sentido, porque llegaste a iluminar mi vida, porque llenaste el vacío que siempre sentí, de esa persona que me faltaba para sentirme completa. Para sentirme viva.
Y te amo, te amo, te amo con toda mi vida, con toda mi alma, con toda mi verdad. Te amo sin miedo, te amo con ardor, te amo con la certeza de todo lo que sentí la primera vez que te vi. La misma certeza que se repite cada vez que te toco, te beso y te siento a mi lado. La certeza de saber donde pertenezco.
Y son las 4:16
y no tengo sueño
Solo tengo ganas de abrazarte y quedarme ahí contigo, para siempre.